12 de noviembre de 2011

Publicado: noviembre 12, 2011 en Uncategorized

No quiero ser anoréxica, o mejor dicho no quiero volver a recaer en algo en lo que siempre seré. ¡Mejor así!
¿Y saben por qué no lo quiero? Porque pude ver que no era más feliz en ese absurdo laberinto. Qué lindo pensar así, ¿verdad?

Pues no es exactamente ese pensamiento, aunque si es el que deseo que perdure en mi cabeza. Que no deje de comer y que coma como una cerda no significa que no haya dias, ni horas en las que no me recuerde a mi misma que me estoy equivocando. Aunque lo cierto es que no engordé un gramo, no es eso ya lo que realmente me empieza a interesar, si no el hecho de descansar yo y mi mente agusto, tranquila.

Muchas veces he pensado en como pude llegar a provocarme a mi misma una enfermedad tan destructiva (ya no porque te destruya fisícamente, que conmigo nunca pudo, si no psicológicamente), y en verdad encuentro muchas respuesta a lo mismo, y saben como lo resumo: por encontrarme a mi misma. Así es, necesitaba ser exitosa en algo, y donde realmente podia serlo era en algo en lo que nadie pudiera intervenir, que sólo fuera parte de mi voluntad.

Hoy en dia, mi familia desconoce todo esto, y quien lo conoce ni lo entiende. Y es que no es solo decir no a un plato de comida, a una chocolatina, si no es un malestar, desgana, ganas de bronca, discursiones, todo porque tu mente se encuentra atascada, sin salida.

Anoche estuve al límite, da igual por el motivo, da igual por la forma, estuve al límite. Y volví a enloquecer, volvi a dejar de controlarme, volvi a morderme, a golpearme y si hubiese estado sola, hubiese vomitado hasta lo último de mi estómago; y es que es terrible, es como un demonio el cual espera, espera, espera y en cuanto que tiene la oportunidad ahí sale, ahí estás tu enloquecida y quien mira desde otros ojos solo te ve a ti, loca, incoherente… .

Añoro cuando yo tenia en control de mi misma, añoro mi vida enferma.

(Perdóneme por estos pensamientos).

12 de agosto de 2011

Publicado: agosto 12, 2011 en Uncategorized

Hace tiempo que no nos vemos.  Lo cierto es que pocas ganas tenía de hacerlo, pues por una parte este lugar siempre me hace volver al pasado, y no es cosa que me alegre tremendamente.

Vuelvo con ansias, ansias de otra vida, parecida a la de antes, pero no igual. Aunque evito hacerlo, a veces da lugar a que haya un momento en el día en el cual no tengas nada que hacer, ni con lo que entretenerte y es ahí realmente cuando miras hacia abajo, tocas, rozas y ves lo que siempre has odiado: tu cuerpo.
Ahí radica mi problema, hace cuatro meses, ni siquiera tenia tiempo de mirarme al espejo para intentar disimular alguna absurda espinilla que queria hacer presencia en mi rostro; y en cambio de hace dos meses en adelante tengo tiempo de repasarme todos los rincones escondidos y no tanto de mi cuerpo. Ya no sólo repasarlo, si no acordarme de él.

Pues bien, no se si es una vuelta atrás, si sólo es una visita o si vengo a quedarme; pero en mi pensamiento vuelven a aparecer todas esas ideas que durante más de 11 años han ocupado mi vida. Realmente intento evitar dañarme, convenciéndome a mi misma que debo amarme tal y como soy, que debo de mostrarme sexy con o sin esos kilos de más, que debo estar segura de mi misma…pero ya saben, como siempre, fracasé y frasacaré siempre, o al menos hasta verme feliz con mi cuerpo.

No crean que en todo este tiempo descuide milímetrro mi dieta, pero lo que si es cierto es que mi actual situación no es que agrade a que yo pierda esos kilos que me sobran y eso  me hace cada día pensar de nuevo en situaciones ya vividas y repetirlas…tanto así como vomitar tras alguna comida algo copiosa, evitar ingerir alimentos cuando corresponde….pero no es fácil creédme y ello me hace ser muy infeliz.

Ya no sólo te tortura mentalmente , si no que ello se traslada a la relación con otras personas y a la forma de vivir. El ser infeliz con mi cuerpo me hace ser tremendamente insegura, en cuando a mis capacidades académicas, a mi pareja, a mi puesta hacia el futuro; e incluso a cosas tan absurdas como comprarme una prenda de vestir…cosa que odio, y que intento evitar por todos los medios.

Este es mi único rincón en el cual puedo ser yo misma, ser yo misma de verdad; ya que en la sociedad en el cual vivimos no es agradable escuchar de boca de nadie situaciones y pensamientos tan horrorosos como los que yo he mostrado en este Blog, en este pequeño baúl, mio y para mi.

En breve llega la hora de cenar, por hoy dejaré de comer pan, por muy poco que antes comierda, al igual que fruta. Intentaré con un “no tengo hambre”.
Perdoname, perdoname Yo.

14 de abril de 2011 -18.01 horas

Publicado: abril 17, 2011 en Uncategorized

Que raro se me hace volver aquí. Es como recuperarme a mi misma, a aquella de la que intente huir, y tan idiota pensé que realmente jamás la vería.
¿Cuánto tiempo llevo creyendo ser la que ya no soy? Hace un mes recibí un “logro” parte de alta de la nutricionista. Ridículo si digo que asistí por primera vez a consulta hace un año, con mi TCA en pleno auge, una consulta para contar lo que ocurría y que para comenzazr un tratamiento me citaron un año después. ¿Creen que una persona con TCA necesita ayuda un año después de ser diagnosticada de TCA con 11 años de enfermedad? Yo también creí que no, pero así fue.
El psiquiatra me alimentó de droga barata que lo único que me hizo fue generarme un cuadro de ansiedad tremendo y pase en solo dos meses por mas de 3 psicologos, a los cuales tuve que comenzar a contarle mi historia, una y otra vez….

Si hoy soy capaz de mirarme al espejo es porque lloré noche tras noche bajo una misma almohada creyendo que luchar conmigo misma era la solución para esta enfermedad…y creerme, conseguí “irónicamente” curarme. Eso si, si curarse significa comer, proqeu si curarse significa no querer morirse cada día por este horror de enfermedad….fracasé terroríficamente.

Pues bien, como dije volví aquí pro alguna razón, pero si con un único objetivo, y es poder aquí sí hablar tranquilamente, sin tener la necesidad de sentir que nadie me entiende, NADIE.

Me siento mal, terriblemente mal. Y no crean que se me murió un familiar, ni me diagnosticaron una enfermedad terminarl, no! Pero yo me siento morir cada día, así, literal, MORIR. El corazón se me encoge de angustia, me surgen ansias por vomitar y un terrible asco por todo lo que existe a mi alrededor. Pienso y me replanteo que no veo razón para sentir tales sensaciones, pero lo único que observo es que realmente lo que no veo es ninguna razón para no seentirlo.
Siempre sentí miedo al dolor físico, a que me pincharán, me maltrataran , me destrozarán y muriera tan sólo de sentir ese dolor físico, pero lo que realmente no me doy cuenta es de que siento ese dolor, es un dolor algo menos físico, pero también duele, y mucho, por eso creo que muchas veces cuando siento todo esto, me muerdo la mano derecha, para evitar sentir todo el asco interior que me enerva por dentro.
¿Sabe cual es mi deseo? Es bien, bien sencillo. Y es que no es otro que poder sentar a todos y cada una de las personas uqe me importan o que necesite pro alguna razón en esta vida, en una silla. Sin posibilidad de que ninguno puediera mediar alguna palabra conmigo, y respirar hondo antes de poderles gritar quien realemnte soy, como me siento y quienes son ellos para mi, para mi interior, para mi vida.
Tras ello MORIR. Morir físicamente, morir para siempre. Sin dolor físico, una destrución silenciosa, repentina, acabada.
Y descansar, y ser feliz. SER FELIZ.

4 enero. 00.45 horas

Publicado: enero 3, 2011 en Uncategorized

Vuelvo al mismo lugar.
Hace más de tres meses que no escribo en este pequeño diario, hace más de tres meses que lo cerré al público, que hice un punto y aparte, que análice el dolor de la vida y quise exterminarlo, hace más de tres meses que…que… jamás desapareció.

¿A quién pretendo engañar?

Bajo Gianmarco Leone intento traducir todo lo que he sentido y siento.
Luché día a día contra ella, me hable a mi misma para convercerme de que cada paso hacia delante, que cada paso que diera sin esa terrorífica enfermedad era síntoma de alegría, comí pizza por mi sola, saborée de nuevo un pequeño trozo de chorizo, delicié jamón, patatas fritas y cerveza de aperitivo, visité a mamá y papá y sin discutir cené lo puesto. Volví a casa , entre al servicio y no pisé la báscula, Mi Báscula.
Pensé una y otra vez que sonreiría , sin pensar en cuanto duraría aquella calma, que besaría al espejo , aunque sintiera ansias de aquella imagen…

Hacia delante, hacia delante…, pero sin soltar aquella soga del cuello.
Hoy esa soga yace tensa, hoy ahoga, hoy muerde mi cuello…, hoy quisiiera de nuevo aquél cuerpo frágil que tantas veces soñe, hoy quisiera una barriga plana, hoy quisiera acariciar los huesos del hombro, hoy quisiera rodear mi puerna con una sola mano, hoy quisiera,quisiera… de nuevo soñar con aquella perfección imposible.

Hoy no tengo miedo a sufrir yo, hoy mi mano queda amarrada a otra mano, otra mano que soporta a la persona que mas amó, y que más amé en mi vida. Hoy mi vida, es paralela a otra vida. Vida que no quiero destrozar.

Quiero desviarme a otro mundo. A mi mundo, mi mundo de siempre.

Isabelle Cora…Se me encogió el corazón.

8 de octubre. 1.09 horas.

Publicado: octubre 7, 2010 en Uncategorized

Es raro volver aquí; realmente ni siquiera se porque volví.
Nunca desaparició, por más que lo intentara siempre estuvo presente.

No es plato de buen gusto para nadie el hacerle referencia  a la pérdida acertada de 3 kilos, no es plato de buen gusto para nadie alimentar cada momento de comida, dietas, calorias, light….pero a mi ni siquiera es plato.. va más allá, es un punzamiento en lo más hondo de mi corazón, es el escalofrío mortífero, es abrir los ojos empapados en lágrimas. Es alcanzar la taza del water en soledad.
Pues así, de nuevo, volvió a ocurrir. Así de nuevo salté mis ojos del esfuerzo, así de nuevo me hice fragil y me agache como cobarde entre el silencio, la oscuridad de la noche y la botella de agua entre mis manos.
El ritual de siempre.

A veces creí que el esquema mental que me pertenece siempre tiene la misma casilla de salida, que cualquier camino llega a la misma cinta de meta, que todo comienza vincula al mismo fin, que todo idea que pasa por mi cabeza termina entre un daño extremo en el estómago con deseos de morir sin bocado o hacerlo llena de ellos.

Sigo enferma, sigo limitada, sigo con esas barreras mentales que llegan a rasgar el corazón en lo más profundo, que hacen sentir esas inmensas ganas de vomitar hasta tocar el alma en la garganta, que echarias todas las lágrimas en una única noche, que moririas desangrada  por haber mordido parte a parte tu cuerpo.

Nadie lige estar enferma. Yo elegí curarme, y jamás será conseguido.

12 años de odios interminables.

7 de septiembre. 0.33 horas.

Publicado: septiembre 6, 2010 en Uncategorized

Hay dias que realmente me creo ser otra. Miro por la ventana, la noche está ventosa y después de haber soportado altos grados de calor en los ultimo meses, siento alivio en el rostro. Al otro de la calle, hay un árbol bien cómodo para aquel gato al que saludo cada mañana, al que veo cada noche, y por las tardes duerme la siesta. Tiene un comedero verde claro, y hoy le encontré un buen trozo de salchichón al lado de esté, algo arañado y mordido.
Es un gato delgado, muy delgado. A veces lo veo y creo compararlo con aquél mendigo al que veía cada mediodia leyendo a la poca sobra, uno de esos libros que algún desconocido arrojó envuelto en cascarás de naranjas y sandia.

No soy la que era, ni soy la que seré. El reflejo de mis pupilas en el espejo me regala una belleza que pocas veces me dejo ver.
Voy madurando y mi cabeza recorre caminos diferentes. Me siento y noto como mis pasos adelantan terreno, me veo desde el exterior.

A veces logro salir de mi misma y ser consciente de quien realmente soy.

Amo a la vida, y ello me hace llorar muchas noches. Agradezco a la vida el regalo de poder saborear cada segundo de aire que entra en mi.

Cierro los ojos. Me encanta cerrar los ojos y verme bien delgada, bella, femenina, segura, honesta, sonriente y con un brillo en los ojos encantador.
Tengo una facilidad horrible en la vida, es la felicidad de soñar despierta durante demasiados minutos. Siempre es un momento maravilloso, no es algo festivo, ni feliz, es un momento cariñoso conmigo misma, es un momento en el cual  me veo delicada como una rosa, ni siquiera más delgada, si no sonriente frente a un espejo, sonriente sobre mi reflejo en un escaparate.

…..En verdad no vine aquí para contar como es el gato abandonado de mi calle, ni como es mi deseo femenino ante la belleza. Era algo asi como una visita normalizada, una visita alimentada por otro error. Y es que es asi como ayer volvi a introducir mis dedos en mi garganta y volvi a escupir numerosos trozos de la anterior comida envuelta en litros de agua que anteriormente ingerí para facilitar el pulgamiento.
Es realmente algo así como un ritual, culpa, idea de paz, buscar música que acompañe el momento, dirigirme al baño con una botella grande agua, no encender por nada en el mundo la luz, subir la taza, buscar el filo con la mano y con la otra introducir los dedos en la boca.
Si huele algo, mejor, asi facilita el asco y las ganas de vomitar. Terminado, y repetido varias veces, sin exito de exar ni siquiera una décima parte de lo ingerido, me miro al espejo, agacho la cabeza (nadie le gusta verse con los ojos saltados, rojos y llorosos, con la boca llena de saliva y con la cara descompuesta del esfuerzo), me voy al sillón y lloro sin control ninguno.
Está vez la diferencia fue que dos minutos después llego mi pareja. Me miró, agaché la cabeza, me negaba hablar, el ni sentia…. me abrazó por detrás y quise morirme entre sus brazos. Nos fuimos a la cama y tras más de quince minutos desconsolada, conseguí dormirme entre sus brazos, la sucia candidata a princesa estaba manchada por sus miserables manera de sentirse más bella, la incontrolada candidata a princesa habia, de nuevo, sido frágil como una pluma, de nuevo insegura, insatisfecha, cobarde.

La candidata a princesa, a veces siente que solamente es eso.
Un trozo de carne candidata a princesa.

15 de agosto, 10,37 horas

Publicado: agosto 15, 2010 en Uncategorized

Mi corazón y mi mente parecen alimentarse algo más de tranquilidad, llevo una semana intentado reducir la dieta lo máximo posiblo, no ya tanto en alimentos como en calorías. Las cenas llenas de fritas y el almuerzo repleto de hojas de lechuga ha sido todo lo que he reducido mi dieta. Vivir con mis padres no me está dificultando tanto mis labores de intentar bajar peso, no quiero algo desmedido, simplemente llegar a lo que un dia tuve, me descuidé, juré curarme y con ello llego los kilos de más, no mas de obesidad, si no más para mi, para mi percepción de cuerpo delgado, esbelto, bello y quebradizo.
Mis padres apenas insisten en que comparta con ellos su misma comida, ya que como bien sabén, verme comer es todo un reto, sea lo que sea.
Pesarme cada dia varias veces es algo tan hábitual como lavarme los dientes después de comer, aunque intento, como también me es ya habitual, concentrarme en solo hacerlo tras despertarme. Si, adelgace, 63,5 kilogramos asombra ahora mi báscula, pero se que sólo es una reacción de mi cuerpo a la bajada de calorias diarias en mi dieta.

Llevo asi como una semana con pesadillas, creo que algo en mi está inquieto… intentaré no llevar todo esto de nuevo a algo rádical y obsesivo. Prometí curarme, prometí no hacer más todo lo que un día llego a ser mi vida.